SINOPSIS: LAS NUBES NO SON DE ALGODÓNEncarni es una restauradora que acaba de romper con una relación amarga, no quiere mas hombre ni amor en su vida, sino tan solo trabajar y centrarse en ello. El destino hace que viaje por un encargo de trabajo a una haciendo donde ciertos fantasmistas estan deseando que se quede con su dueño.
Mediante una amiga conocí (en
persona aún no) a Aurora Salas, andujeña y muy cerquita de mi pueblo, paisana
mía y guapísima que es. No sabía nada de ella y cuando fui investigando y supe
el montón de escritores que posee Jaén me llené de orgullo. Contacte con ella y
se ofreció a todo lo que le pedí y pues hoy os traigo esta reseña de su libro
“Las nubes no son de algodón”
La historia trata sobre Encarni,
restauradora de cuadros que le sale trabajo en la casa de Cristian para
restaurar el cuadro familiar al que tanto cariño le tiene este. Justo en el
momento que se encuentran, Encarni se da cuenta de que Cristian no es otro que
su compañero de universidad. Poco a poco, va surgiendo algo especial entre
ellos hasta dar forma a esta novela.
La portada es preciosa, te incita
a soñar, simplemente.
La forma de escribir de Aurora me
ha gustado mucho es directa, sencilla, fresca y muy amena, peroooo tengo un
gran peroooo me ha recordado muchísimo a las telenovelas venezolanas y en más
de una ocasión más que un libro me ha parecido un guión de dichas novelas. La
forma de actuar de los personajes, la forma de referirse las empleadas del
hogar a Cristian como “señorito”, para mi gusto esta palabra en España no se
suele utilizar mucho y me resulta anticuada. Creo que hoy en día las empleadas
suelen referirse a sus jefes mediante su nombre y siempre tratándolo de usted o
incluso como señor, pero eso de señorito creo que no. Lo siento Aurora pero has
conseguido que la palabra “Señorito” la aborrezca, tanto señorito esto, señorito
lo otro. A mí me ha dado la sensación de que la novela, aunque no nombres
pueblos, está ambientada en España por lo tanto algunas palabras me han
resultado chocantes, como ya he explicado, porque van más con un culebrón
venezolano que con el lenguaje Español. Al único que le he permitido ciertas
palabras incluso la forma de llamar a Cristian como señorito es a Tomás, el
cocinero, ya que es cubano.


