¿Quién
es y cómo surge –Lina Perozo Altamar- como escritora?
L.M.A: Soy
venezolana, tengo 31 años de edad, soltera y Licenciada en Letras Hispánicas
desde el año 2008, en ese entonces mi acercamiento a la escritura fue a través
de ensayos y análisis que realizaba para las materias que cursaba, nunca me
animé a escribir un relato, una obra de teatro o al menos un poema; ya me
encontraba en el trabajo donde actualmente laboro y para mí escribir no era
algo que podía plantearme como una profesión de vida.
¿Cuándo
comenzó el deseo por escribir?
L.M.A: Mis
inicios como escritora los tuve en un foro donde compartíamos fanfis, empecé
como muchas otras después de mucho leer, mi curiosidad se despertó gracias a mi
hermana Lily Perozo quien me presentó una idea y me pidió que la ayudara a
desarrollarla, esa misma madrugada ella me mostró un bosquejo y al día
siguiente comenzamos a escribir. Eso fue a mediados del 2009 y no fue sino
hasta agosto del año pasado cuando me aventuré a comenzar con Rendición, que es
mi primera novela como Lina Perozo Altamar.
Aparte
de escribir, ¿Qué más te gusta hacer? ¿Cuáles son tus hobbies?
L.M.A: Leer,
por supuesto, es algo que me encanta y que hago cada vez que puedo con el poco
tiempo que me queda, ver películas, me considero una cinéfila promedio jajaja. Escuchar
música, desde que comienzo el día y mientras trabajo la música está presente en
mi día a día. También me fascina viajar, he tenido el privilegio de conocer
casi toda la geografía de mi país y estoy enamorada de cada uno de sus
rincones.
¿Con
qué género te identificas más a la hora de crear tu obra?
L.M.A: El
romántico, me encantan las historias de amor y siempre buscó crear una relación
con bases sólidas entre los protagonistas, esos amores que se dan de la noche a
la mañana jamás me han resultado creíble, tampoco los que se basan solo en el
sexo o en una atracción física. Mis escritos llevan una carga erótica que
considero sutil, pues mi principal objetivo es la historia de amor, que la
misma se cociné a fuego lento. Claro está, es una opinión muy mía.
Además
de escribir, ¿dedicas tiempo a leer obras de otros autores?
L.M.A: Sí
por supuesto, intentó estar al día con las publicaciones de autoras y autores
amigos, y otros escritores que admiro desde hace años.
¿Cuál
o cuáles son tus escritores preferidos?
L.M.A: Mario
Benedetti, adoro toda su obra e incluso tengo muchos de los títulos que
publicó. William Shakespeare sencillamente me atrapa, Oscar Wilde es sinónimo
de belleza en cada uno de sus escritos, también me gusta mucho Julia Quinn,
Jane Austen, Tessa Dare, Judith McNaught… la lista es larguísima jajajaja.
¿Han
influido estos autores en tu forma de escribir?
L.M.A.: Sí,
creo que todo lo que se encuentra a nuestro alrededor influye en lo que somos,
lo leemos, vemos, escuchamos, sentimos en determinado momento, cada aspecto de
nuestras vidas va moldeando nuestra manera de escribir.
¿Qué
lugares prefieres para redactar tu obra?
L.M.A: Mi
habitación, siempre ha sido mi santuario para escribir, en cambio para leer me
encanta la playa, mis mejores vacaciones han sido leyendo un buen libro tendida
en una tumbona frente al mar.
Podrías
decirnos, según tu criterio, ¿qué significa el término literatura?
L.M.A: La literatura para mí es un universo extraordinario, es llevar a la palabra a su máxima expresión, volverla arte, es una caricia, un juego de seducción entre escritores y lectores, y es la más exquisita manera que pueda existir para transmitir emociones.
L.M.A: Rendición
nace… de un tiempo de ocioso. Yo me encontraba de vacaciones, el proyecto que
llevaba junto con Lily en el foro donde ambas escribíamos, se había detenido
por otros compromisos que había asumido ella, y perdimos el servicio de
internet por un mes jajaja. No tenía muchas distracciones, así que comencé
plasmar una idea que ya llevaba varios meses rondando mi cabeza y en ese mes
alcancé a escribir diez capítulos.
¿En
qué te has basado para escribirlo?
L.M.A: En
una entrevista, cuando leas podrás ver que el primer capítulo del libro es una
entrevista. Dicha entrevista la vi a medidos del 2012, pero solo tome un
elemento, una pequeña anécdota expuesta por el entrevistado y la idea comenzó a
tejerse en mi cabeza. Lo demás vino a complementar esa idea principal, que a
medida que escribía se iba alejando mucho de lo que inspiró la original, pero
sin llegar a desligarse por completo.

