En tiempos de coronavirus, hemos retomado (incluyo a todo el mundo) viejas y buenas costumbres que por diferentes motivos un día dejamos atrás.
En mi caso, no sé si alguna vez os ha pasado, fue la lectura. Aquello por lo que vivía y sentía, poco a poco se fue distanciando de mí.
Desde que cree Libros, historias y yo, allá por el 2014, hace ya 6 añazos… ha habido muchísimos cambios en mi vida, pero jamás pensé que uno de ellos fuera mi total abandono a la lectura, de hecho no sé si he vuelto de manera continua o intermitente. El tiempo lo dirá…
Un cambio importante que tuve fue abandonar mi casa, mi pueblo, mi tierra, en definitiva mi hogar, mi Andalucía, para terminar en la capital Murciana, comenzando una nueva vida: nuevo piso, nuevo trabajo, nuevos amigos… este motivo puso aun más distancia entre la lectura y yo. De vivir en casa con mis padres y tenerlo casi todo hecho a ser ya una mujer hecha 😁😁 y derecha con deberes y prioridades…y sobre todo poco tiempo libre.
Dicho esto, para que más o menos me situéis, diré el principal motivo por el que no sentía ganas de clavarme en un libro (este era uno de mis lemas):
